ACERVO
CORPOS INSCRITOS NO TEMPO
30 ANOS
O que perdura nos corpos, ao longo dos tempos?
O que pode a memória enquanto ferramenta que conta História(s), que legitima saberes, que reconhece e valida territórios e pessoas?
A palavra poder, te assusta?
Experimente respirar, agora, e se sentir presente. Experimente viver contando a sua própria história consciente disso a todo tempo. Não vivendo sem rumo e sem direção, mas como quem segue o fio da soma, de uma memória ancestral que é coletiva, que é partilhada quando soam os batuques, os ecos, os rezos. Aqui em Recife, território de muitas resenhas e gaiatices, chamamos isso de “dar o nome”.
O fio da soma é o próprio caminho trilhado pela Cia. Artefolia ao longo desses 31 anos. Ficamos mais vivas a cada encontro, com as potências da nossa dança-espiral fortalecidas, permeadas de afetos. No 2º semestre de 2024 nos encontramos e trabalhamos intensamente na organização do acervo físico e digital dessa companhia de dança recifense – mas que carrega a presença forte de Olinda – que já conta seus 31 anos de existência.
Olhando para dentro, inúmeras malas, HDs, pastas com documentos fiscais, evidenciando tudo aquilo que fomos; a trajetória de reinvenções, tudo de importante que fizemos. Quem fomos, as pessoas que foram Artefolia, as que ainda o são. As que estão e seguem, carregando os lugares diversos; as lembranças que viram memória por meio das fotos; o cheiro dos papeis cuidadosamente organizados e mantidos ao longo desse tempo por Marília.
A manutenção de um acervo é um espaço fértil para que muitas reflexões aconteçam. Das múltiplas camadas de forças que atuam sobre a existência de um grupo de dança no contexto recifense a como nos relacionamos com as políticas públicas e sua ausência, os espaços que ocupamos – ou não, são reflexões tecidas a partir do que nos revelam os registros. Cuidar do nosso acervo reflete o compromisso com a preservação cultural e artística da dança que é produzida em Recife e reforça para nós mesmas que ainda há muito chão e sonho para percorrer… Coisas de uma vida que se mistura aos fazeres em coletivo. Sonhos misturados aos moveres de quem tem dançado, coletivamente, as realizações e acontecimentos que marcam uma história de 31 anos de (re)existência, ampliando a visão sobre o fazer dançado, vivido no corpo a corpo do trabalho nos segmentos da cultura e das artes.
Ao que é uma coisa, e outra; ao que é isso, e também aquilo. Brindemos! Brindemos também a essa fusão, que nos identifica, mas não dá conta de nos nomear, nem definir. Inscrevendo-se no instante já para dar espaço ao espiralar do tempo – citando Leda Maria Martins – permanecemos em estado de celebração por todes que, um dia, foram os agoras da Cia. Artefolia, enquanto projetavam o futuro que vivemos agora.
¿Qué persiste en los cuerpos a lo largo del tiempo?
¿Qué puede hacer la memoria como herramienta que cuenta Historia(s), que legitima el conocimiento, que reconoce y valida territorios y personas?
¿Te asusta la palabra poder?
Intenta respirar ahora y sentirte presente. Intenta vivir contando tu propia historia, siendo consciente de ella todo el tiempo. No viviendo sin rumbo y sin dirección, sino como alguien siguiendo el hilo de la suma, de una memoria ancestral que es colectiva, que se comparte cuando suenan los tambores, los ecos, las oraciones. Aquí en Recife, territorio de muchas críticas y chistes, a esto lo llamamos “dar el nombre”.
El hilo conductor de la suma es el camino seguido por la Cia. Artefolia a lo largo de estos 31 años. Nos volvemos más vivos con cada encuentro, con los poderes de nuestra danza en espiral fortalecidos, impregnados de afecto. En el segundo semestre de 2024 nos reunimos y trabajamos intensamente en la organización de la colección física y digital de esta compañía de danza de Recife – pero que lleva la fuerte presencia de Olinda – que ya existe hace 31 años.
Mirando dentro, innumerables maletas, discos duros, carpetas con documentos fiscales, mostrando todo lo que éramos; la trayectoria de las reinvenciones, todo lo importante que hicimos. Quiénes éramos, la gente que integró la Cia. Artefolia, los que todavía lo somos. Los que están allí y siguen, llevando a diferentes lugares; los recuerdos que se convierten en memoria a través de las fotografías; el olor de los papeles cuidadosamente organizados y mantenidos durante todo ese tiempo por Marília Rameh.
Mantener una colección es un espacio fértil para que se produzcan muchas reflexiones. Desde las múltiples capas de fuerzas que actúan sobre la existencia de un grupo de danza en el contexto de Recife hasta cómo nos relacionamos con las políticas públicas y su ausencia, los espacios que ocupamos – o no – son reflejos tejidos a partir de lo que los registros nos revelan. Cuidar de nuestra colección refleja el compromiso con la preservación cultural y artística de la danza que se produce en Recife y refuerza a nosotros mismos que todavía hay mucho camino y sueños por recorrer… Cosas de una vida que se mezcla con actividades colectivas. Los sueños se mezclan con los movimientos de quienes han bailado, colectivamente, las conquistas y acontecimientos que marcan una historia de 31 años de re-existencia, ampliando la visión de la danza, experimentada en el trabajo cuerpo a cuerpo en los segmentos de la cultura y de las artes.
A lo que es una cosa y otra; a qué es esto, y también aquello. ¡Brindemos! Brindemos también por esta fusión, que nos identifica, pero no puede nombrarnos ni definirnos. Sumando al momento para dar espacio a la espiral del tiempo – citando a Leda Maria Martins – permanecemos en estado de celebración por todes les que, un día, fueron los “ahoras” de la Cia. Artefolia, mientras proyectamos el futuro que vivimos ahora.
